CIENCIA

La actividad científica es una de las empresas más específicamente humanas. A través de una metodología concreta, que incluye la formulación de hipótesis, teorías y modelos, y la realización de pruebas experimentales, las diversas ciencias procuran obtener un conocimiento cada vez más exacto, profundo y verdadero de toda la realidad que nos rodea. La actividad científica enaltece al espíritu humano, pero no agota toda su actividad existencial o sus capacidades intelectuales. El ser humano se interesa también por el arte, la ética o la religión. La casa de la ciencia tiene ventanas que se abren a otros campos del saber humano capaces también de dar a conocer la realidad. En ese sentido, la propia actividad científica posee una dinámica que la lleva a abrirse al diálogo con esos otros saberes. En esta web nos centraremos en el diálogo entre ciencia y religión.

EDUCACIÓN

El estudio de las relaciones entre ciencia y religión está cada vez más presente en el mundo universitario de lengua española, pero los planes de estudio de los colegios y escuelas de educación secundaria generalmente no lo abordan. Los estudiantes de asignaturas de ciencias y de religión, por separado, perciben la falta de diálogo entre dos visiones del mundo diferentes. Como resultado, al entrar en la universidad o en el mundo profesional, sienten la necesidad de tomar una decisión excluyente acerca del enfoque intelectual y existencial que habrán de seguir en su vida: o ciencia o religión.

La perspectiva de un conflicto entre ciencia y religión parece originarse en gran medida por una visión desequilibrada de las grandes cuestiones en torno al universo, la vida y el ser humano, en que ciencia y religión se hayan entrelazadas. Este desequilibrio acaba conduciendo, en muchos casos, a ofrecer una visión de autosuficiencia de la ciencia y de inutilidad de la religión. En esta web se presenta un proyecto educativo sobre ciencia y religión dirigido principalmente a profesores y alumnos de bachillerato de diferentes colegios de lengua española. Con la colaboración de todos, el proyecto desea analizar los problemas educativos que se perciben en este ámbito para tratar de aportar posibles soluciones a corto, medio y largo plazo.

RELIGIÓN

La dimensión religiosa está presente de modo natural en el ser humano. A pesar de la existencia de múltiples religiones, un rasgo común a todas ellas es la apertura del hombre a una dimensión trascendente que puede dar razón de su origen y destino, así como del sentido último de su vida y del universo en el que vive. Aunque la religión emplea a menudo un lenguaje muy distinto del científico, procura también ofrecer un horizonte de significado y un conocimiento cierto sobre la realidad que habitamos. En este sentido, se halla abierta a dialogar con las otras dimensiones del saber humano con las que puede establecer una armonía y complementariedad duraderas. En particular, la religión puede y debe dialogar y buscar puntos de entendimiento y acuerdo con el conocimiento científico del mundo. Esta web pretende ofrecer algunos ejemplos de ello.

NUESTROS VALORES

ESCUCHAR

Es el primer paso. Antes de hablar hay que escuchar. Y antes de dar soluciones hay que entender bien los problemas, razones y argumentaciones que presentan los demás. Ningún ser humano está en posesión de la verdad total y absoluta. Por eso, incluso la intervención que parece más alejada de nuestro modo de pensar puede aportar una luz nueva para nuestro entendimiento. Aquí queremos oír los argumentos de todos: científicos y hombres religiosos. Abiertos a escuchar.

COMPRENDER

Comprender exige esfuerzo. En primer lugar, el esfuerzo de querer comprender. Supone reconocer que hay cosas que no entendemos y que no poseemos respuestas para todo, pero también la confianza de que es posible avanzar en el conocimiento del mundo con la ayuda de los demás y de otras perspectivas complementarias a las nuestras. Para poder comprender es necesaria la esperanza de que vale la pena intentarlo: vale la pena emprender un camino de búsqueda junto a otros.

DIALOGAR

El diálogo hace referencia como mínimo a dos personas. Presupone la escucha y la intención de comunicar algo verdadero al que escucha; aunque sólo sea un punto de vista o perspectiva. Y presupone también la intención de querer entender al otro, poniéndose en su lugar. El que dialoga se preocupa por hacerse entender, en vez de oscurecer y complicar su mensaje para que no se le pueda atacar. No se puede dialogar con miedo, pues no se trata de ganar o perder un debate o unas elecciones, sino de aprender del otro y ofrecer nuestra propia comprensión del asunto que se trata.

EXPLORAR

Todos tenemos nuestra zona de confort. También intelectualmente. Es mucho más cómodo dialogar con los que piensan como uno que exponerse a lo desconocido. Sin embargo, también se puede explorar en el conocimiento. Para ganar hay que arriesgar. No se avanza permaneciendo cerrado en una metodología, lenguaje o táctica, como bien sabe cualquier deportista o jugador online. La ventaja de poder explorar el mundo con nuestras ideas es que los errores no te cuestan la vida. No hay fracasos, sino oportunidades de mejorar. Y no hay preguntas impertinentes sino respuestas perezosas.